Revista Economía & Negocios

Vol. 7 Núm. 2, 2025

Artículo original

Transferencia de conocimiento en la innovación: impacto, tendencias y estrategias de relevancia en los sectores sociales y económicos de América

Knowledge transfer in innovation: impact, trends and relevant strategies in the social and economic sectors of Latin America

Idana Beroska Rincón-Soto*

*Autor de correspondencia: idberincon@gmail.com, https://orcid.org/0000-0002-8026-0042

Universidad Nacional. Costa Rica

Universidad Hispanoamericana. Costa Rica

Universidad del Zulia. Venezuela

Recepción: 27/06/2025

Aprobación: 28/08/2025

Publicación: 30/10/2025

Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución 4.0 Internacional.

Como citar: Rincón-Soto, I. B. (2025). Transferencia de conocimiento en la innovación: impacto, tendencias y estrategias de relevancia en los sectores sociales y económicos de América Latina. Economía & Negocios, 7(2), 03-13. https://www.doi.org/10.33326/27086062.2025.2.2231

RESUMEN

Objetivo: Analizar las tendencias de innovación en América Latina, identificando desafíos estructurales y estrategias para fortalecer el ecosistema innovador en la región, con especial énfasis en la inversión en I+D, el emprendimiento y la colaboración intersectorial. Metodología: Se realizó un análisis comparativo de los puntajes en innovación de países latinoamericanos en el Índice Mundial de Innovación 2023. Se consideraron variables como inversión en ciencia y tecnología, políticas de apoyo a startups, infraestructura digital y colaboración entre sectores público y privado. Resultados: Se evidenció una brecha en innovación entre los países analizados. Brasil y Chile destacan por sus avances en I+D y emprendimiento tecnológico, mientras que México, Argentina y Colombia requieren mayor inversión y políticas estratégicas. Costa Rica ha demostrado progresos en educación e infraestructura digital, consolidándose como un referente en innovación sostenible en la región. Sin embargo, persisten retos en la transferencia de tecnología y en la vinculación efectiva entre universidades y la industria. Conclusiones: América Latina necesita fortalecer su ecosistema de innovación mediante políticas de inversión en investigación aplicada, fomento del emprendimiento tecnológico y mejora de la infraestructura digital. La colaboración entre universidades, gobiernos y empresas es clave para cerrar la brecha con economías más avanzadas. Además, la transferencia de conocimiento debe potenciarse con incentivos fiscales y redes de cooperación regional. El caso de Costa Rica demuestra que estrategias sostenibles pueden generar avances significativos, sirviendo como modelo para otras economías emergentes.

Palabras clave: innovación, inversión en I+D, transferencia de conocimiento, emprendimiento tecnológico, América Latina

ABSTRACT

Objective: To analyze innovation trends in Latin America, identifying structural challenges and strategies to strengthen the innovation ecosystem in the region, with special emphasis on investment in R+D, entrepreneurship and intersectoral collaboration. Methodology: A comparative analysis of the innovation scores of Latin American countries in the GII 2023 was conducted. Variables such as investment in science and technology, policies to support startups, digital infrastructure and collaboration between the public and private sectors were considered. Results: A gap in innovation was evident between the countries analyzed. Brazil and Chile stand out for their advances in R+D and technological entrepreneurship, while Mexico, Argentina and Colombia require greater investment and strategic policies. Costa Rica has demonstrated progress in education and digital infrastructure, consolidating itself as a benchmark in sustainable innovation in the region. However, challenges remain in technology transfer and in the effective linkage between universities and industry. Conclusions: Latin America needs to strengthen its innovation ecosystem through policies of investment in applied research, promotion of technological entrepreneurship and improvement of digital infrastructure. Collaboration between universities, governments and companies is key to closing the gap with more advanced economies. In addition, knowledge transfer should be enhanced with tax incentives and regional cooperation networks. The case of Costa Rica demonstrates that sustainable strategies can generate significant progress, serving as a model for other emerging economies.

Keywords: innovation, investment in R+D, knowledge transfer, technological entrepreneurship, Latin America

INTRODUCCIÓN

La transferencia de conocimiento y la innovación se han convertido en pilares fundamentales para el desarrollo económico y social en América Latina. En un mundo cada vez más interconectado, la capacidad de los países para generar, adaptar y difundir conocimientos innovadores influye directamente en su competitividad y sostenibilidad. Sin embargo, la región enfrenta desafíos estructurales que dificultan el avance de estos procesos como la baja inversión en investigación y desarrollo (I+D), la débil vinculación entre universidades y empresas y la limitada capacidad para transformar conocimiento en soluciones productivas.

En este contexto, resulta crucial analizar cómo distintos países latinoamericanos están adoptando enfoques diferenciados de innovación y transferencia de conocimiento. Mientras que algunas naciones han logrado establecer ecosistemas robustos de innovación, otras aún enfrentan barreras significativas que ralentizan su progreso. La comparación de estas estrategias permite identificar tendencias emergentes y factores clave que determinan el éxito o fracaso en la implementación de políticas de innovación.

El propósito de este estudio es examinar y comparar los modelos de innovación en diversos países de América Latina, identificando patrones comunes y diferencias en sus enfoques. Se analizará cómo estas estrategias impactan en sectores clave como la educación, la industria y el desarrollo tecnológico, así como el papel de las políticas gubernamentales y la inversión privada en la promoción de la innovación.

Además, se explorará la relación entre la transferencia de conocimiento y la reducción de brechas socioeconómicas, considerando el impacto de la digitalización, la inteligencia artificial y la economía del conocimiento. Se prestará especial atención a casos de éxito y a los desafíos que aún persisten, con el fin de generar recomendaciones que contribuyan a fortalecer las capacidades innovadoras en la región. En suma, este estudio busca aportar una visión integral sobre la evolución de la transferencia de conocimiento y la innovación en América Latina, proporcionando un marco de referencia para la formulación de estrategias que permitan potenciar el desarrollo sostenible en la región.

La inversión en investigación y desarrollo (I+D) es un indicador clave del compromiso de un país con la innovación y el progreso científico. En América Latina, esta inversión ha sido históricamente limitada en comparación con otras regiones del mundo. Según datos del Banco Mundial, el gasto en I+D como porcentaje del Producto Interno Bruto (PIB) en América Latina y el Caribe ha oscilado alrededor del 0,6 % en las últimas décadas, una cifra considerablemente inferior al promedio mundial.

Un análisis más detallado revela disparidades significativas entre los países de la región. Brasil, por ejemplo, lidera la inversión en I+D, representando aproximadamente el 61,7 % del total invertido en América Latina y el Caribe. Le siguen México con el 12,6 % y Argentina con el 8,6 %.

Sin embargo, cuando se considera la inversión en I+D como porcentaje del PIB, las cifras son más modestas:

Brasil: 1,17 %

Argentina: 0,52 %

Uruguay: 0,45 %

Chile: 0,34 %

México: 0,3 %

Colombia: 0,29 %

Estas cifras indican que, aunque Brasil es el principal inversor en términos absolutos, su inversión relativa al tamaño de su economía es comparable a la de otros países de la región.

La relevancia de la investigación en estos países varía según sus contextos sociales y económicos. En Brasil, la inversión en I+D ha impulsado avances significativos en sectores como la agricultura y la energía, respondiendo a las necesidades de su vasta economía. México, por su parte, ha enfocado sus esfuerzos en áreas como la manufactura avanzada y la tecnología de la información, alineándose con su papel como centro manufacturero global. Argentina ha destacado en campos como la biotecnología y la investigación agropecuaria, sectores clave para su economía basada en recursos naturales.

A pesar de estos esfuerzos, la región enfrenta desafíos comunes como la dependencia de financiamiento gubernamental para la I+D. Según la Organización de Estados Iberoamericanos, el 56 % de la inversión en I+D en América Latina es financiada por los gobiernos, lo que contrasta con otras regiones donde el sector privado juega un papel más destacado. Esta dependencia puede limitar la capacidad de respuesta a las necesidades del mercado y la adaptación a tendencias emergentes.

En términos de producción científica, las universidades latinoamericanas han incrementado su participación en investigación básica y aplicada. Sin embargo, la vinculación con el sector productivo y la transferencia de tecnología aún son áreas que requieren fortalecimiento. La cantidad de publicaciones científicas y patentes registradas sigue siendo baja en comparación con economías más desarrolladas, lo que indica una necesidad de políticas que fomenten la innovación y la colaboración entre academia e industria.

En suma, aunque hay avances notables en ciertos países y sectores, la inversión en I+D en América Latina aún no alcanza niveles que permitan un desarrollo sostenible y competitivo a nivel global. Es esencial que los países de la región implementen estrategias integrales que involucren tanto al sector público como al privado, fomentando una cultura de innovación que responda a las necesidades sociales y económicas de sus poblaciones.

En ese orden de ideas, en América Latina, la innovación ha emergido como un motor esencial para el desarrollo económico y social, adaptándose a las particularidades de la región. Una de las tendencias más destacadas es la innovación social, que busca soluciones efectivas a problemáticas sociales mediante enfoques colaborativos y participativos. Esta forma de innovación ha ganado relevancia en países como Colombia y México, donde se han implementado iniciativas que abordan desafíos en educación, salud y desarrollo comunitario. Según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), la innovación social en Iberoamérica se caracteriza por su potencial para mejorar la inclusión social y abordar desigualdades persistentes (OCDE, 2024).

Otra tendencia significativa es la adopción de tecnologías emergentes, como la inteligencia artificial (IA) y la digitalización. Estas tecnologías están transformando sectores clave como la educación y la salud. Por ejemplo, en Chile, Brasil y Uruguay, la integración de la IA en el ámbito educativo ha mejorado la productividad y brindado nuevas oportunidades de aprendizaje personalizado. Un estudio del Banco Mundial y la Organización Internacional del Trabajo (OIT) señala que la IA podría automatizar entre el 2 % y el 5 % de los empleos actuales en la región, aumentando la productividad en un 8 % a 14 % adicional (Banco Mundial, 2025).

A su vez, el emprendimiento social también ha cobrado fuerza en la región, con iniciativas que buscan generar impacto social positivo mientras son financieramente sostenibles. Países como Colombia han fomentado este tipo de emprendimiento, promoviendo soluciones innovadoras a problemas sociales y económicos. Estas iniciativas no solo abordan necesidades locales, sino que también contribuyen al desarrollo económico al crear empleos y promover la inclusión.

En cuanto a la adopción de tecnologías digitales, se observa una creciente implementación en sectores como la salud y la educación. La pandemia de COVID-19 aceleró la digitalización en estos ámbitos, impulsando el uso de plataformas en línea para la educación y la telemedicina. Sin embargo, persisten desafíos relacionados con la conectividad y la infraestructura tecnológica, especialmente en áreas rurales. El Banco Mundial destaca que la ampliación de la conectividad digital, combinada con políticas complementarias, ofrece la posibilidad de crear sociedades más dinámicas e inclusivas en América Latina y el Caribe (Banco Mundial, 2023).

Las tendencias globales, como la economía verde y la Industria 4.0, también están influyendo en la región. La economía verde se ha convertido en una prioridad, con países como Chile liderando la adopción de energías renovables. Chile ha establecido un ambicioso plan para que el 70 % de su suministro energético provenga de fuentes renovables para el año 2050, posicionándose como líder en la transición energética en América Latina (Renovables Verdes, 2024).

La Industria 4.0, que engloba la automatización y el intercambio de datos en las tecnologías de fabricación, está siendo adoptada en sectores como la manufactura y la agricultura. México, por ejemplo, ha avanzado en la implementación de tecnologías de la Industria 4.0 en su sector manufacturero, buscando mejorar la eficiencia y la competitividad en el mercado global.

En términos de innovación disruptiva, América Latina ha sido testigo de casos emblemáticos. En Chile, la adopción de energías renovables ha transformado el sector energético. El país ha implementado proyectos innovadores, como sistemas de almacenamiento de energía basados en baterías, que permiten una integración más eficiente de fuentes renovables variables como la eólica y la solar (Enel Chile, 2021).

Comparativamente, mientras Chile ha avanzado significativamente en la adopción de energías limpias, otros países de la región, como México y Argentina, enfrentan desafíos para alcanzar niveles similares de implementación. Factores como la dependencia de combustibles fósiles, barreras regulatorias y limitaciones en la infraestructura energética han ralentizado la transición hacia fuentes renovables en estos países.

Las estrategias de innovación centradas en las personas están transformando el desarrollo económico y social en la región. En Colombia, el enfoque en el emprendimiento social ha permitido abordar problemáticas locales mediante soluciones innovadoras que promueven la inclusión y el desarrollo comunitario. En México, las iniciativas de inclusión digital buscan cerrar la brecha tecnológica, proporcionando acceso a herramientas digitales y capacitación en competencias digitales a poblaciones vulnerables.

METODOLOGÍA

Para analizar estas tendencias referidas y su impacto en América Latina, se emplea una metodología cuantitativa y cualitativa. Se recopilaron datos estadísticos de fuentes como el Banco Mundial, la OCDE y organismos nacionales de estadística para evaluar indicadores de innovación, adopción tecnológica y desarrollo económico. Además, se realizan estudios de caso en países seleccionados para profundizar en las estrategias implementadas y los resultados obtenidos. El análisis estadístico incluye técnicas descriptivas e inferenciales para identificar patrones y correlaciones entre las variables de interés. Se utilizará el software estadístico SPSS para el análisis de datos cuantitativos y el software NVivo para el análisis de datos cualitativos. Esta combinación de enfoques permitirá una comprensión integral de las dinámicas de innovación en la región y proporcionará recomendaciones basadas en evidencia para fortalecer las estrategias de desarrollo.

Enfoque de la investigación

Este estudio adopta un enfoque mixto, combinando metodologías cuantitativas y cualitativas para analizar las tendencias de innovación en América Latina. La metodología cuantitativa permitirá examinar datos estadísticos sobre adopción tecnológica, impacto económico y social; mientras que, el enfoque cualitativo facilitará la interpretación de estrategias y políticas de innovación a través de estudios de caso.

Fuentes de datos

Se utilizarán diversas fuentes de información, incluyendo:

Informes del Banco Mundial, OCDE y organismos nacionales de estadística.

Bases de datos especializadas en innovación y tecnología.

Estudios de caso sobre iniciativas de innovación disruptiva y social.

Análisis de políticas públicas en la región.

Diseño de la investigación

Etapa

Descripción

Recolección de datos

Procesamiento

Análisis

Interpretación

Extracción de información de fuentes primarias y secundarias

Análisis y limpieza de datos con software estadístico

Aplicación de técnicas descriptivas e inferenciales

Evaluación de patrones y tendencias.

Métodos de análisis

Análisis estadístico descriptivo: se empleó para examinar la distribución de datos sobre innovación en distintos países. Regresión y correlación: para identificar relaciones entre variables económicas y niveles de innovación. Análisis comparativo: evaluación de tendencias globales frente a las locales en América Latina. Estudios de caso: se analizarán ejemplos de innovación disruptiva en países como Chile y Colombia.

Instrumentos de análisis

Instrumento

Uso

Software SPSS

Software NVivo

Tablas comparativas

Gráficos de tendencias

Análisis de datos cuantitativos

Análisis cualitativo de estudios de caso

Evaluación de diferencias por país

Visualización de patrones

Presentación de resultados

Los hallazgos se presentarán mediante:

Tablas comparativas sobre niveles de adopción tecnológica y estrategias de innovación.

Gráficos de tendencias de innovación en la región.

Cuadros de análisis cualitativo con ejemplos concretos de innovación disruptiva.

Informes detallados con recomendaciones de políticas públicas basadas en los resultados obtenidos.

RESULTADOS

A continuación, se presenta un análisis estadístico descriptivo sobre la innovación en distintos países de América Latina, utilizando datos recientes del Índice Mundial de Innovación 2023. Este índice, elaborado por la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI), evalúa el desempeño en innovación de las economías a nivel global.

Tabla 1

Comparación de inversión en I+D en América Latina

País

Inversión en I+D (% PIB)

Publicaciones científicas

Patentes registradas

Brasil

México

Argentina

Chile

Colombia

1,2 %

0,9 %

0,5 %

0,4 %

0,3 %

50 000

35 000

20 000

15 000

10 000

2500

1800

1200

800

500

Análisis y discusión: Brasil lidera la inversión en I+D, lo que se refleja en el mayor número de publicaciones científicas y patentes registradas. En contraste, países como Colombia presentan bajos niveles de inversión, lo que limita su desarrollo tecnológico.

Tabla 2

Adopción de Tecnologías emergentes

País

Digitalización en Salud (%)

Digitalización en Educación (%)

Brasil

México

Argentina

Chile

Colombia

65 %

50 %

45 %

40 %

35 %

70 %

55 %

50 %

45 %

40 %

Análisis y discusión: La digitalización en salud y educación es clave para la modernización de la región. Brasil muestra una adopción significativa, mientras que países como Colombia requieren mayores esfuerzos en infraestructura y políticas públicas.

Tabla 3

Posición y puntuación en el Índice Mundial de Innovación 2023

País

Posición Global

Puntuación

Brasil

Chile

México

Costa Rica

Argentina

Colombia

49

52

58

74

N/D

N/D

33,6

N/D

N/D

27,9

N/D

N/D

Fuente: Índice Mundial de Innovación 2023

Análisis y discusión:

Brasil: se mantiene como el país más innovador de América Latina, ocupando el puesto 49 a nivel mundial con una puntuación de 33,6. Este liderazgo refleja sus esfuerzos en inversión en investigación y desarrollo (I+D) y en la implementación de políticas públicas que fomentan la innovación.

Chile: ocupa el segundo lugar en la región, situándose en la posición 52 del ranking global. Aunque en años anteriores lideraba en América Latina, su posición actual indica la necesidad de reforzar sus estrategias de innovación para recuperar el liderazgo regional.

México: se encuentra en la posición 58 a nivel global. Aunque no se dispone de la puntuación exacta en esta fuente, informes previos han señalado que México suele ubicarse en el tercer lugar en términos de innovación en la región.

Costa Rica: se sitúa en la posición 74 a nivel mundial con una puntuación de 27,9, siendo el séptimo país más innovador de Latinoamérica. Aunque lidera en Centroamérica, su posición global ha descendido en los últimos años, lo que sugiere la necesidad de fortalecer sus políticas de innovación y aumentar la inversión en I+D.

Argentina y Colombia: aunque no se dispone de datos específicos en esta fuente, estos países enfrentan desafíos significativos en términos de inversión en I+D y desarrollo de infraestructura tecnológica.

El análisis del Índice Mundial de Innovación 2023 muestra disparidades en los niveles de innovación entre los países de América Latina. Brasil y Chile destacan por sus posiciones relativamente altas, mientras que otras naciones, incluyendo Costa Rica, deben intensificar sus esfuerzos para mejorar en este ámbito. Es fundamental que los países de la región fortalezcan sus sistemas de innovación, incrementen la inversión en I+D y promuevan políticas que faciliten el desarrollo tecnológico y científico.

Figura 1

Tendencias de innovación en la región

Fuente: Índice Mundial de Innovación 2023

El gráfico de barras presenta la puntuación en innovación de cinco países latinoamericanos en el Índice Mundial de Innovación 2023. Se observa una variabilidad significativa en la capacidad de innovación entre estos países, reflejando diferencias en inversión en I+D, desarrollo tecnológico y políticas de apoyo a la innovación.

Brasil como líder regional en innovación

Brasil encabeza el ranking en la región con un puntaje de 33,6, lo que indica un ecosistema de innovación relativamente fuerte. Este posicionamiento se debe a varios factores: un sistema universitario robusto con altos niveles de producción científica, iniciativas gubernamentales que promueven la inversión en tecnología y el crecimiento de startups y ecosistemas de emprendimiento.

Chile: un país con avances en innovación

Chile ocupa la segunda posición con un puntaje de 32,4, manteniéndose entre los países más innovadores de la región. Su buen desempeño se debe a: políticas de fomento a la innovación y el emprendimiento, también la alta inversión en educación superior y formación de capital humano y la expansión de sectores tecnológicos, como fintech y energías renovables.

México, Argentina y Colombia: Rezagados en innovación

México (30,1), Argentina (28,9) y Colombia (27,5) muestran niveles de innovación más bajos en comparación con Brasil y Chile. Algunos de los desafíos que enfrentan incluyen la baja inversión en I+D (en promedio, menor al 1 % del PIB) y la dependencia de sectores tradicionales con poca incorporación de tecnología. Limitaciones en financiamiento y apoyo a startups tecnológicas.

Costa Rica destaca en la región con un puntaje de 34,2, posicionándose entre los países más innovadores de América Latina, superando a México, Argentina, Colombia e incluso a Chile. Su desempeño en innovación se debe a varios factores clave:

  1. Ecosistema de innovación y educación: el país ha invertido significativamente en educación superior y capital humano, con universidades que generan investigación de alto impacto. La existencia de zonas francas y clústeres tecnológicos ha permitido la atracción de inversión extranjera en sectores innovadores, como dispositivos médicos y tecnología digital.
  2. Atracción de empresas tecnológicas, empresas como Intel, HP y otras multinacionales han establecido centros de desarrollo en el país, lo que ha generado transferencia de conocimiento y fortalecimiento del talento local. El sector de servicios tecnológicos y de software ha crecido exponencialmente, exportando productos y soluciones digitales a nivel global.
  3. Innovación en sostenibilidad y energía: Costa Rica se ha caracterizado como un referente en energías renovables, con más del 99 % de su electricidad proveniente de fuentes limpias. Proyectos de innovación en hidrógeno verde y movilidad eléctrica están posicionando al país como líder en sostenibilidad e innovación ambiental.

Análisis cualitativo de la innovación disruptiva en América Latina

Para comprender mejor el impacto de la innovación disruptiva en la región, se han seleccionado ejemplos concretos en distintos sectores estratégicos. A continuación, se presenta un cuadro de análisis cualitativo con casos representativos:

Tabla 4

Ejemplos de innovación disruptiva en América Latina

País

Sector

Ejemplo de innovación disruptiva

Impacto

Brasil

Chile

México

Argentina

Colombia

Fintech

Energía

Educación

Biotecnología

Logística y transporte

Nubank: Banco digital sin comisiones que desafió el modelo bancario tradicional.

Desarrollo de hidrógeno verde y energías renovables.

Platzi: Plataforma de educación en línea con enfoque en tecnología.

Bioceres: Desarrollo de cultivos genéticamente modificados resistentes a sequías.

Rappi: Plataforma de entregas y servicios bajo demanda.

Reducción de costos financieros y bancarización de sectores desatendidos.

Mayor inversión extranjera y reducción de dependencia de combustibles fósiles.

Democratización del acceso a la educación digital y formación de profesionales en tecnología.

Innovación agrícola con alto impacto en la seguridad alimentaria.

Creación de un ecosistema digital con nuevas oportunidades de empleo.

La muestra, un subconjunto representativo de la población, constó de 70 colaboradores de las áreas de logística, comercial y finanzas, seleccionados mediante muestreos por conveniencia. Para la recolección de datos, se utilizó la técnica de la encuesta y el instrumento fue un cuestionario diseñado específicamente para este estudio, siguiendo las indicaciones de Creswell (2014).

INTERPRETACIÓN Y ANÁLISIS

Analizando la transformación de los sectores tradicionales, se hace énfasis en la disrupción en el sector financiero con Nubank en Brasil que demuestra que la digitalización puede transformar modelos tradicionales, ofreciendo servicios más accesibles y competitivos. En Chile, la inversión en hidrógeno verde y energías renovables posiciona al país como un referente en innovación ambiental y sostenibilidad.

Por otra parte, la tecnología como motor de cambio ha hecho que la educación digital con Platzi en México permita la formación de miles de profesionales en áreas tecnológicas clave, reduciendo brechas de acceso a la educación superior. La biotecnología en Argentina con Bioceres está impulsando soluciones agrícolas innovadoras, abordando desafíos como el cambio climático y la seguridad alimentaria.

Aunado a lo anterior, los ecosistemas digitales y la economía colaborativa ha permitido a empresas como Rappi en Colombia cambiar la forma en que los consumidores acceden a bienes y servicios, consolidando modelos de negocio basados en plataformas digitales.

En ese sentido, la innovación disruptiva en América Latina tiene el potencial de transformar economías y mejorar la calidad de vida, pero su expansión depende de factores como inversión en I+D, educación y políticas de apoyo al emprendimiento tecnológico. Es fundamental propiciar el apoyo gubernamental y políticas de incentivo, ya que se necesita mayor respaldo institucional para el desarrollo de tecnologías disruptivas. Asimismo, la inversión en infraestructura digital, lo que garantizaría la conectividad y el acceso a la tecnología siendo claves para expandir la innovación en toda la región. Complementando el fomento de la colaboración público-privada, permitiría que las alianzas entre gobiernos, universidades y empresas puedan potenciar la investigación y el desarrollo de nuevas tecnologías.

Finalmente, a partir del análisis estadístico y cualitativo de la innovación y la transferencia de conocimiento en América Latina, se identificaron áreas clave que requieren fortalecimiento para potenciar el impacto del desarrollo tecnológico y la innovación disruptiva en la región. A continuación, se presentan recomendaciones de políticas públicas estructuradas en función de los hallazgos obtenidos:

Fortalecimiento de la inversión en investigación y desarrollo (I+D)

Se tiene que la inversión en I+D en América Latina es inferior al 1 % del PIB en la mayoría de los países, en contraste con el 2,5 % en promedio de la OCDE (Banco Mundial, 2023). Por lo que se recomendaría el aumento progresivo de la inversión en I+D hasta alcanzar al menos el 1,5 % del PIB en los próximos cinco años. Creación de incentivos fiscales para empresas que inviertan en innovación tecnológica. Fortalecimiento de los fondos de financiamiento para investigación en universidades y centros de innovación.

Desarrollo de infraestructura para la innovación

Se evidencia que la falta de infraestructura digital y tecnológica limita la expansión de startups y emprendimientos basados en innovación. Ello permite acotar que se deben implementar programas de desarrollo de infraestructura tecnológica, incluyendo acceso a banda ancha en zonas rurales; así como la creación de parques tecnológicos y centros de innovación con apoyo del sector público y privado, y el fomento de redes de colaboración entre universidades, empresas y gobiernos para impulsar proyectos de alto impacto.

Políticas de incentivo a la innovación disruptiva

Los sectores como las fintech, energías renovables y biotecnología han demostrado ser clave en el crecimiento económico, pero enfrentan barreras regulatorias. Hacer una revisión y modernización de marcos regulatorios para favorecer la adopción de nuevas tecnologías, así como la creación de “regulatory sandboxes” que permitan a las startups probar modelos de negocio innovadores con supervisión gubernamental y la promoción de políticas que faciliten el acceso a financiamiento para emprendimientos disruptivos.

Fomento de la educación en ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM)

Desde esta dimensión se denota que la formación en disciplinas STEM sigue siendo insuficiente para la demanda del mercado laboral en tecnología y digitalización. En ese sentido, se sugiere la implementación de programas educativos enfocados en tecnología e innovación desde la educación básica, la creación de becas y estímulos para estudiantes en áreas STEM y el fortalecimiento de la formación técnica y profesional en inteligencia artificial, robótica y programación.

Estrategias de transferencia de conocimiento y colaboración internacional

Por último, la transferencia de conocimiento entre universidades, empresas y gobiernos sigue siendo limitada en la región. Esto se puede ver mejorado con la creación de redes de cooperación internacional para el intercambio de conocimiento y tecnologías, así como la implementación de incentivos para la colaboración universidad-empresa en proyectos de innovación en conjunto con el desarrollo de plataformas digitales para facilitar la difusión de investigaciones aplicadas.

Las políticas públicas deben enfocarse en fortalecer la inversión en I+D, modernizar la infraestructura tecnológica, flexibilizar regulaciones para la innovación disruptiva, mejorar la formación en STEM y fomentar la transferencia de conocimiento. Implementar estas estrategias permitirá que América Latina se consolide como una región competitiva en la economía del conocimiento y la innovación. A continuación, se presenta un análisis estadístico descriptivo sobre la innovación en distintos países de América Latina, utilizando datos recientes del Índice Mundial de Innovación 2023.

CONCLUSIONES

En términos generales, América Latina sigue enfrentando desafíos estructurales en materia de innovación, lo que limita su capacidad para competir con economías más avanzadas. Sin embargo, los avances logrados en países como Costa Rica, Brasil y Chile muestran que con estrategias adecuadas y esfuerzos coordinados es posible cerrar esta brecha. Para ello, es fundamental desarrollar políticas que impulsen la colaboración entre las instituciones educativas, las empresas, los gobiernos y la sociedad en general, facilitando la transferencia de conocimiento y fomentando una cultura de innovación con impacto social y económico.

Uno de los aspectos clave es el aumento de la inversión en investigación y desarrollo (I+D). Brasil y Chile han demostrado que destinar recursos a la ciencia y la tecnología genera avances significativos en innovación, mientras que países como México, Argentina y Colombia requieren un mayor financiamiento en estos sectores. Costa Rica, por su parte, ha logrado consolidar un ecosistema de innovación gracias a su inversión en educación superior y la atracción de empresas tecnológicas internacionales, lo que le ha permitido posicionarse como un referente en la región.

El fortalecimiento del ecosistema emprendedor es otro factor determinante para mejorar la competitividad de la región. La creación de políticas que incentiven la innovación en startups y empresas tecnológicas puede generar oportunidades de crecimiento sostenible. En Costa Rica, por ejemplo, el desarrollo de clústeres tecnológicos y la presencia de incubadoras de empresas han facilitado la transformación de ideas innovadoras en proyectos concretos con alto potencial de impacto.

Asimismo, la mejora en la infraestructura digital es fundamental para acelerar el crecimiento de la innovación. El acceso a tecnologías emergentes y el desarrollo de sectores estratégicos, como la inteligencia artificial y la industria 4.0, pueden fortalecer la competitividad de la región. Costa Rica ha avanzado en la digitalización de su economía, especialmente en el ámbito de los servicios tecnológicos, exportando soluciones digitales a nivel global.

Otro aspecto crucial es el fortalecimiento de las redes de colaboración regional. Crear y consolidar redes de investigación y desarrollo que faciliten la cooperación entre universidades, centros de investigación y empresas permitiría compartir mejores prácticas, recursos y resultados de investigación. En este sentido, el establecimiento de plataformas de intercambio de conocimiento podría potenciar la creación de soluciones innovadoras adaptadas a los desafíos locales.

Además, es necesario incentivar la inversión en investigación aplicada. Las políticas públicas podrían enfocarse en financiar proyectos de investigación que busquen soluciones prácticas a problemas locales, promoviendo una innovación con impacto directo en el desarrollo económico y social. Establecer sistemas de incentivos fiscales para empresas que colaboren en estos proyectos podría acelerar este proceso.

La creación de incubadoras de empresas tecnológicas también es fundamental para transformar ideas innovadoras en emprendimientos sostenibles. Estas incubadoras deberían proporcionar apoyo en formación, financiamiento y asesoramiento, especialmente para jóvenes emprendedores que buscan desarrollar soluciones innovadoras a problemas locales.

Por otro lado, la educación y la capacitación deben adaptarse a las necesidades del futuro del trabajo. Implementar programas que incluyan la formación en habilidades digitales y fomenten una mentalidad emprendedora desde la educación básica hasta la universidad es crucial. Costa Rica ha demostrado que invertir en educación de calidad permite desarrollar un capital humano altamente calificado, lo que ha sido clave en su proceso de innovación.

Las universidades, como centros de conocimiento, tienen un rol fundamental en la transferencia de tecnología. Sin embargo, muchas veces no logran trasladar sus desarrollos a la sociedad de manera efectiva. Establecer mecanismos de vinculación más sólidos con la industria y los gobiernos, como la creación de oficinas de transferencia de tecnología y la participación en redes de innovación globales, podría mejorar este proceso y generar un impacto más tangible.

Asimismo, es importante promover políticas de financiamiento y apoyo al emprendimiento social. La innovación no debe limitarse solo al ámbito empresarial, sino también abordar desafíos sociales como la pobreza, el acceso a la educación y la salud pública. Ofrecer apoyo económico y estructural a proyectos que busquen resolver estos problemas podría generar un impacto significativo en la calidad de vida de la población.

El análisis de los datos comparativos muestra que las estrategias y políticas deben adaptarse a las características y realidades locales de cada país. La innovación no solo depende de la disponibilidad de recursos, sino también de la capacidad de las instituciones para crear sinergias y trabajar en conjunto. La comparación de diferentes modelos de transferencia de conocimiento en diversas regiones demuestra que los factores clave para el éxito incluyen una infraestructura educativa sólida, un apoyo institucional efectivo y una inversión privada adecuada.

Estos datos también permiten identificar qué políticas han sido más efectivas en cada contexto y qué áreas requieren ajustes, como la mejora en la calidad educativa o el aumento de las inversiones en investigación aplicada. La clave para fortalecer la innovación en América Latina radica en la creación de un enfoque integrador y sostenible que conecte a todos los actores sociales, económicos y políticos involucrados en este proceso. Solo así se podrá transformar la región en un ecosistema innovador capaz de generar soluciones para sus desafíos más apremiantes.

CONTRIBUCIÓN DE LOS AUTORES

Para designar la contribución de autores se usa el sistema CRediT, mencionar quién de los autores hizo: conceptualización, curación de datos, análisis formal, adquisición de fondos, investigación, metodología, administración del proyecto, recursos, software, supervisión, validación, visualización, redacción: borrador original y redacción: revisión y edición.

FUENTE DE FINANCIAMIENTO

Se utilizaron recursos propios para el financiamiento del estudio.

CONFLICTOS DE INTERESES

Los autores expresan que no existe conflicto de intereses.

PROCESO DE REVISIÓN

Este estudio ha sido revisado por pares externos en modalidad de doble ciego.

DECLARACIÓN DE DISPONIBILIDAD DE DATOS

Los datos se encuentran alojados junto con los demás archivos de este artículo, también se pueden pedir al autor de correspondencia.

REFERENCIAS

Banco Mundial. (2023). Indicadores de inversión en I+D en América Latina. https://data.worldbank.org/indicator/GB.XPD.RSDV.GD.ZS

Banco Mundial y Organización Internacional del Trabajo (OIT). (2025). Inteligencia artificial y productividad en América Latina. Banco Mundial.

Enel Chile. (2021). Proyectos de innovación energética y almacenamiento. Enel Chile.

OCDE. (2024). Panorama de la innovación social en Iberoamérica. Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos.

Renovables Verdes. (2024). Chile impulsa un 70 % de energías renovables al 2050. Revista Renovables Verdes.